Un poco de pensamiento y divertimento:
Releyendo el Manifiesto Cyborg de Donna Haraway, que además de otras cosas es un sano ejercicio de deconstruccion de categorías que mi cultura judeo-cristiana occidental blanca y patriarcal ha creado fijas e inamobibles (por mencionar algunas: raza, sexo, género, cuerpo, máquina), la reflexión sobre mi propia identidad me lleva a un precipicio. Desde lo alto, esas categorias con las que normalmente hago el discurso identitario se ven pequeñas, dibujadas, delimitadas, como ajenas a mi propio yo -vaya, yo hablando de mi (casi nada!)- pero cuando las estoy ya usando y me son cercanas esas mismas categorias se vuelven difusas, superpuestas, casi inasibles. Hasta que poco a poco me voy dando cuenta de que el precipio soy (yo).
Lo indecible: el maravilloso abismo al que cada día nos podemos asomar. Atreverse es ser más.
14.12.06
cyborg
Etiquetas:
ciberfeminismo
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario